Vigilancia de instalaciones y eventos

Destinado a prever, evitar y/o actuar en situaciones que puedan suponer un perjuicio para el correcto funcionamiento de dichas instalaciones o actos.

Con la contratación de este tipo de servicios, el cliente puede garantizar la seguridad tanto en sus instalaciones como en los eventos concretos que organice. El profesional encargado de llevar a cabo esta tarea, no sólo se ocupa de vigilar, se trata de la pieza que ayuda a que no haya ninguna anomalía y, si la hubiera, la primera persona encargada de afrontarla. Por lo tanto, estamos hablando de un trabajador formado para poder atender emergencias de todo tipo (incendios, inundaciones etc.), primeros auxilios y demás situaciones inesperadas. Además de estas responsabilidades, su trabajo consiste en hacerse cargo del control de identidad y accesos, ejercer la vigilancia de los bienes muebles e inmuebles y la protección de las personas que en ellos se encuentren, evitar que se lleven a cabo infracciones y demás situaciones desagradables. En el caso de la vigilancia de los eventos, además de todas las tareas que hemos mencionado, el vigilante hará especial hincapié en prever y gestionar las aglomeraciones y tratar de que ningún factor, interno o externo, entorpezca la normalidad del acto en cuestión.